Hernando Calvo Ospina

 



Cancelaron el concierto de un ícono del rock por chavista.
Paul Gillman: "Se cree afuera que estamos en una guerra civil".

16 de Mayo del 2017


El legendario músico venezolano habla con ROLLING STONE sobre lo sucedido en torno a Rock al Parque y ofrece su visión sobre la actual situación en su país

La invitación y posterior cancelación de su presentación en Rock al Parque (por parte de la organización) han levantado una enorme polvareda en la que muy pocas cosas están claras. El empresario Julio Correal –reconocido por traer a Colombia a artistas como Cerati, Molotov y Draco Rosa, además de algunos con claras tendencias de izquierda como Manu Chao y Calle 13– emprendió una efectiva campaña para que Gillman, una leyenda del metal latinoamericano con 40 años de carrera, no se presentara en RaP por sus vínculos con el gobierno de Nicolás Maduro. Y lo logró.

Correal fue partícipe en el nacimiento de este festival público, y es evidente que su voz en la organización sigue teniendo eco, y la pregunta que queda será si es legítimo que cualquier empresario privado tenga esta y algún tipo de injerencia en una política que se ejecuta con recursos públicos.

Por ahora, esta es la versión de Paul Gillman, quien más allá de lo ocurrido con el festival, se muestra muy interesado en mostrar una cara de Venezuela que en su opinión permanece oculta para los colombianos. Juzguen ustedes.

En tus propias palabras, ¿qué fue lo que ocurrió con Rock al Parque?, ¿qué ha sucedido para que ya no estés en el cartel?

Solo te puedo decir que yo no hice nada para que me sacaran, como cuando uno está en la escuela y es el otro el que le lanzó la tiza a la maestras, y cuando ella se voltea, saca al que tiene más cara de imbécil [risas]. Creo que eso fue lo que me pasó; simplemente hay una situación política en que ha sido exacerbada a un punto que nosotros no podemos entender. Hay gente de afuera que nos llama creyendo que aquí estamos en una guerra civil, y que nos estamos matando en las calles… eso es solamente en dos calles en el centro de Caracas, y de repente por ahí otra callecita en otra región, pero la publicidad, y la media, esa cosa tan enferma, hace creer afuera que nosotros estamos viviendo prácticamente en Vietnam, o no sé dónde, pero eso no es así.

Y bueno, pagué justos por pecadores; todo el mundo sabe cuál es mi posición política, pero yo no iba a Colombia a dar discursos, ni a hacer foros. Las veces que he ido a Colombia he tocado en Calarcá, en Medellín, en Bogotá… he ido a cantar porque eso es lo que sé hacer. Cuando estoy en mi país puedo tener mi programa de radio, o mi programa de televisión, pero cuando salgo, lo que me queda es cantar mi música.

Simplemente soy un daño colateral en unas relaciones tensas que hay entre los dos países, y esas son cuestiones que tienen que resolver los políticos, pero no lo vas a pagar con un músico de rock porque tiene ideas diferentes…

En Rock al Parque han tocado otras agrupaciones abiertamente de izquierda, y no las han sacado, o han tocado grupos de rednecks absolutamente fascistas de ultraderecha, y nadie los ha sacado, ¿por qué me van a sacar a mí? Desde la primera letra que escribí en el año 77 hasta el día de hoy, he seguido una línea recta, siempre he sido el mismo. ¿Por eso me van a mí, el más pendejo? Es una decisión bastante injusta y sesgada, manipulada por el odio de una persona que se llevó los laureles… un señor Julio… no recuerdo su apellido, afortunadamente. Él lideró todo este movimiento de rechazo y de odio.

Ese señor no me conoce, no se ha sentado a tomar un café conmigo, no sé por qué me tiene que odiar de esta forma, si yo no tengo las manos llenas de sangre, como él dice…

Yo pienso que si se logra entender, y como rectificar es de sabios, Rock al Parque –en lugar de embarrarse con una polémica de este tamaño– podría llegar a tocar fibras, incluso de relaciones de estado porque yo estoy encarnando a un cultor venezolano que atraviesa las fronteras con el mismo amor con que lo hizo Bolívar porque entiendo que también estoy en mi tierra, y allí hemos cantado muchas canciones.

Ahora mismo me van a dar el honor de hacer canciones de Elkin Ramírez, que fue mi amigo toda la vida. Eso sí no la han suspendido, porque creo que ese es un empresario serio, por si acaso. No creo que un colombiano que se llame rockero vaya a arruinar un homenaje del más grande rockero que ha tenido Colombia…




Dices que no conoces a Julio Correal, ¿crees que haya algún tipo de intereses creados para que exista una campaña tan apasionada para que no toques en el festival?

La verdad es que no lo sé; yo soy la primera persona que se sorprende con esta decisión absolutamente cruel e injusta, sobre todo porque estoy cumpliendo 40 años de carrera artística, y quería compartirlo con el público colombiano. De hecho, democráticamente, en mi página web abrimos una pestaña para que la gente de Colombia votara por las canciones que ellos quieren que toque, de modo que yo ni siquiera iba a escoger mi repertorio porque es difícil recoger 40 años en 43 placas discográficas, que es un récord que no tiene nadie en Latinoamérica.

Por respeto, y por muchas cosas… no entendí… ni los 40 años de trayectoria, ni el respeto que siento por el público colombiano, ni la forma en que he tratado a Kraken, que ha sido la única banda que hemos traído al Gillman Fest, un festival como Rock al Parque, pero con el 1 % del presupuesto… pregúntale a los músicos cómo se les trató, con dignidad, con amor… y de repente esta es la respuesta que uno recibe: “porque piensas diferente, entonces te tengo que sacar”.

Yo quiero que quede bien claro esto: yo, Paul Gillman, no culpo a la organización de Rock al Parque. La organización del festival fue aterrorizada por este señor Julio, que lideró todo este movimiento para que me sacaran; él también movió algunas fibras venezolanas que están un poco sensibles. De hecho, cuando me pongo a revisar quiénes dicen que yo no toque allá, son músicos a los que yo les di de comer, muchos durmieron en mi casa, los puse en mis programas, y los monté en los festivales. Yo no entiendo por qué hay un odio político, y muchos me dejaron de hablar, está bien. Pero si pones esta reacción en una balanza, es mucha más la gente que quiere ver este espectáculo que quienes con su odio y terrorismo quieren que nos saquen.

Por eso yo invito a la gente de Rock al Parque a que sean honestos con el pueblo, y no escuchen a los terroristas del teclado, que escuchen a la gente. ¿Por qué no somete a votación al pueblo? “¿Ustedes quieren o no quieren que Paul Gillman venga?”. Atrévanse a hacerlo, si la gente no me quiere, no voy. ¿Qué va a pesar más, un terrorista detrás de un teclado o miles de personas que quieren ver un concierto de rock? Porque está claro que Paul Gillman va para Colombia respetando al colombiano, yo voy a cantar, no a convencer a nadie, ni a dar discursos políticos.

Hay un sector que dice que esta es una censura contra Paul Gillman, pero así mismo, él hace parte de un gobierno que censura a la prensa y censura a la oposición, qué piensas de eso?

Mira, yo no voya hablar del gobierno colombiano porque todo el mundo tienes sus pros y sus contras, o tiene sus seguidores y sus detractores. Yo tengo mi opinión sobre el gobierno colombiano, pero por respeto no la voy a decir porque eso sería injerencia, así como yo no quiero injerencia en mi país. Ustedes tienen que vivir aquí y ver lo que yo estoy viendo, lo que la gente está sufriendo, no lo que los medios de comunicación ponen. Es todo lo contrario, es el mundo al revés según Galeano.

Ese es el único comentario medio político que te voy a hacer. Creo que la organización se dejó amedrentar y está cometiendo un acto de injustica; está censurando a un artista por sus ideas, no por su música ni por su trayectoria.

Desde el punto de vista artístico, siendo el rock una expresión contestataria, que generalmente está contra el establecimiento, ¿se puede hacer rock estandoalineado con el establecimiento, que en este caso es un gobierno?

Yo he estado toda la vida peleando, y mi primera canción se llamó Libertad, y la escribí en 1978, y es uno de los clásicos de Arkángel. Yo grabé Represión Latinoamericana, grabé El DesempleadoLos Gusanos del Poder, que dice “Se burlan de ti, se burlan de mi/ dame tu espada libertador para vengarte”… tantas canciones revolucionarias que he escrito en mi vida, ¿cuándo las grabé? En los 80, cuando vivíamos bajo una dictadura feroz disfrazada de democracia, cuando había desapariciones y asesinatos de jóvenes por pensar diferente. Eso lo vivimos, y por eso yo escribí contra eso.

Pero cuando llega un gobierno que lo primero que hace es aceptarme como rockero, cosa que no hicieron nunca los gobiernos anteriores, abrirnos tarimas… el comandante Chávez creó el Gillman Fest, un presidente manda –casi por decreto– a crear un festival de rock, en ninguna parte existe eso. El presidente Maduro viene de la banda Enigma, una banda de rock pesado, él era guitarrista… ¿voy a cantar en contra de los que me abrieron las puertas?, ¿en contra de los que me dieron el poder para darle a los músicos de rock –que estaban pisoteados, torturados y asesinados– una tarima digna y pagarles lo que merecen?, estaría yo loco. Es como si fuera el Papa y cuando me voy a dormir escucho Dimmu Borgir o Venom, sería contradictorio. O eres satánico, o eres el Papa. Yo no puedo cantar contra los que me están dando todas las cosas por las que cantaba.

Ahora, que hay peleas en las calles y se están matando entre los dos bandos, eso es verdad, yo no voy a decir que eso no está pasando. Pero también hay cosas que aquí se están viendo y afuera no se muestran. ¿A ti te dijeron que intentaron quemar un hospital materno infantil con 54 bebés adentro? No te lo van a decir. Aquí pasan cosas horribles y la gente sabe quién lo está haciendo.

Yo solamente te voy a dejar esta reflexión: hay gente loca en las calles, totalmente loca, enferma, fanática del odio, como este señor Julio, que representa lo que la oposición representa en Venezuela, con eso te digo todo. Clasismo, racismo, una clase media alta odiando a las clases pobres porque ahora tienen vivienda y antes no tenían… educación gratuita… me imagino que eso tampoco se lo dicen a ustedes; tantas cosas que el gobierno hace por el pueblo. Es una clase media alta que quiere volver a tener el poder y aplastar a la gente pobre.

Yo estoy del lado de la gente pobre que está defendiéndose de un ataque brutal y terrorista. Lo que pasa es que a ustedes lamentablemente les venden todo al revés. “Los pacíficos manifestantes”, ¡un carajo!, le disparan a su propia gente a quemarropa y después le echan la culpa al gobierno, que está defendiendo escuelas que saquean, hospitales.

¿Te han dicho que un teatro fue quemado?, ¿te han dicho que han quemado una universidad?, ¿te han dicho que han quemado 154 autobuses de primera clase que necesitaba el pueblo? Hay cosas horribles. “Que en Venezuela no hay comida”, claro, estos tipos agarran los camiones y los queman, prefieren que la gente se muera de hambre para que se vuelva ingobernable este país y que nos matemos entre todos.

Es simplemente una oposición fascista brutal que está contra un pueblo, y el pueblo está resistiendo. Eso es todo lo que está pasando aquí. ¿Voy a estar a favor de cuatro locos de la alta sociedad que quieren destruir a nuestra gente humilde y quitarnos todos los derechos que hemos ganado? No, ni loco, yo estoy del lado de la gente, y el tiempo me absolverá.



¿Crees que como artista tienes la responsabilidad de tomar una postura política y participar en el debate?

Claro, por ejemplo, yo soy gran admirador de Ted Nugent, y tengo sus discos desde los Amboy Dukes, pero no comulgo con la manera redneck ultra radical republicana que tiene en la cabeza, ni con las armas y el cazar animales. No voy a un concierto de Ted Nugent, estúpido sería si voy a verlo a un concierto que va a estar lleno de gente como él a decirle “¡viva Obama!, ¿por qué no quieres a los negros?”. ¿Pa’ que me maten?, ni que fuera idiota, yo me quedo en mi casa y no lo voy a ver.

Esa es la mejor manera, si no te gusta, no lo vayas a ver, no vayas a destruirle el concierto, por favor. Él tiene su pensamiento, aunque no comulguemos con él. Mi más grande ídolo, Alice Cooper, que tuve la oportunidad de abrazarlo, es republicano, y a mí no me gustan los republicanos. ¿Por eso voy a quemar sus discos? Sería un imbécil.

Cada quien tiene su posición. Ahí está Neil Young, que tiene una posición frontal contra el gobierno de Trump. ¿Cuántos ídolos del rock no tienen ahorita posiciones frontales contra Trump? Por eso no les van a ir a acabar un concierto. Que Bruce Springsteen, un ícono, no pueda ver ni en pintura a Trump, no quiere decir que le van a poner un decreto para que no pueda tocar en ningún lado, porque estamos hablando de democracia, ¿verdad?

Todo el mundo tiene una postura política, que algunos lo digamos y otros no tengan las bolas de hacerlo, es otra cosa.



Ya para terminar, ¿cómo ves el futuro de Venezuela?, ¿qué crees que va a pasar?

Eso no lo sabemos. Desde que el comandante Chávez llegó al poder esto ha sido una lucha sin cuartel de esta derecha que no quiere entregar todo lo que había robado durante 40 años, cuando vivíamos en una falsa democracia. Ahora que estamos en una democracia participativa y protagónica en la que el pueblo toma las decisiones hay un tira y afloje que no termina nunca. Esta es una lucha de clases, y yo espero, por favor, que algún día pare. Que tengan la inteligencia, tanto de un bando como del otro, para sentarse y negociar las cosas. ¿Las FARC no negociaron con el gobierno?, y por cierto, Venezuela tuvo que ver mucho con esas negociaciones para que existiera la paz en Colombia.

Esperamos que la oposición tenga la cuestión de sentarse porque Nicolás Maduro les ha dicho 30.000 veces que se sienten a dialogar, y no quieren, y no quieren, y no quieren. El Papa dice que dialoguen y no quieren.

Venezuela está vendida. Todos nuestros recursos naturales… somos el país que más petróleo tiene debajo de su tierra, y ahora resulta que tenemos coltan, oro y diamantes. No sabemos si eso es una bendición o una maldición porque las grandes potencias extranjeras están viendo a Venezuela como una persona que lleva tres días sin comer y le pones al frente un asado.

Venezuela ahorita es el centro de la discordia que quieren al final quedarse con nuestros recursos, y para eso tiene que haber una guerra civil. A eso se está jugando en Venezuela para que entre las cenizas y el olor fétido de nuestros muertos vengan grandes transnacionales a quedarse con lo nuestro. Eso es todo.

Yo no sé qué va a pasar, nadie en su sano juicio puede decir qué es lo que va a pasar. Lo que queremos es lo mejor para Venezuela, y que regrese la paz.

Así sea.

Por Alfonso PINZÓN | 13 de Mayo de 2017

Fuente : http://www.rollingstone.com.co/principales/blog/paul-gillman-yo-voy-a-cantar-no-a-convencer-a-nadie-ni-a-dar-discursos-poli