Hernando Calvo Ospina

 



El informe de Almagro contra el pueblo de Venezuela

Por Pasqualina Curcio Curcio

27 de Marzo del 2017



“En la elaboración de la estrategia de los Estados Unidos, se supone que debemos mantener nuestro papel preestablecido de liderazgo imparcial en la OEA. Esto significa limitar la visibilidad de los EEUU en la OEA, jugar nuestro rol detrás de las escenas, en la medida en que sea posible. Alentar a los latinoamericanos para que tomen la iniciativa pero, si es necesario, hacerles sugerencias, tomando nuestras propias iniciativas en función de todos los problemas de importancia para nosotros”.
Informe elaborado por el Grupo de trabajo inter-agencial sobre Chile y remitido al secretario de Estado Henry Kissinger.
4 de diciembre de 1970.

El 4 de diciembre de 1970, Henry Kissinger, entonces secretario de Estado y director del Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU), recibió un memorando confidencial de parte del denominado Grupo inter-agencial de Chile. Grupo que fue conformado por instrucciones del presidente Richard Nixon para elaborar las propuestas de sanciones y presiones en contra del gobierno de Allende, es decir, para elaborar las propuestas de acciones para derrocar al Presidente de Chile.

El memorando contenía un informe de 56 páginas, el cual presentaba, de manera detallada, las opciones que podían ser tomadas por el Gobierno de EEUU ante la situación en Chile. Entre los nueve puntos que formaban parte del informe, uno estaba directamente relacionado con la participación de la OEA en los planes para derrocar a Salvador Allende, específicamente el punto 2.

Los puntos presentados en el informe fueron:

“1) Implicaciones de seguridad de la participación de Chile en el Consejo de Administración de Defensa Interamericano; 2) estudio de opciones de las estrategias de EEUU relacionadas con la futura participación de Chile en la Organización de Estados Americanos; 3) implicaciones legales del comercio de Chile con países comunistas; 4) planes de consultas del Congreso sobre la política hacia Chile, enero 1971; 5) informe de status sobre las actuaciones para desalentar las relaciones con Cuba; 6) informe del status sobre la posición de Estados Unidos acerca de los préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo [institución financiera del Sistema Interamericano] a Chile; 7) informe del status sobre las restricciones de los préstamos del Banco Interamericano de Desarrollo a Chile; 8) informe del status sobre la discusión con el Banco de Exportaciones-Importaciones para la suspensión de nuevos créditos y garantías [a Chile]; 9) proyectos científicos de Estados Unidos en Chile”. (Traducción de la autora. Subrayado nuestro.[1])

A su vez, el punto 2 de este informe, incluía 5 escenarios con sus ventajas y desventajas:
“1) Continuación o exclusión de Chile de la OEA, 2) posibles sanciones de la OEA contra Chile, 3) posible iniciativa de Chile para finalizar la exclusión de Cuba de la OEA, 4) tácticas de Chile en la OEA 5) posibles facilidades militares soviéticas en Chile”. [2]

Entre las estrategias relacionadas con la participación de la OEA en los planes para derrocar a Allende figuran:
“1) Mantener la consulta [hacia los países latinoamericanos] de manera silenciosa; 2) Abstenerse de acciones que tiendan a unificar a los otros países latinoamericanos con el gobierno de Allende; 3) Utilizar a la OEA para oponerse a las violaciones de Chile a la Carta y resoluciones de la OEA; 4) considerar la exclusión de Chile de procedimientos clasificados del IADB y de las conferencias y ceremonias militares hemisféricas”. [3]

La OEA ha tenido un rol activo y protagónico en los planes de EEUU en el derrocamiento de gobiernos democráticos en el continente. En el caso de Chile, siempre participó en las acciones contra el pueblo chileno. Por lo menos así consta en los documentos desclasificados sobre las acciones encubiertas de EEUU contra el gobierno democrático de Salvador Allende. Documentos que no solo los venezolanos, sino todos los latinoamericanos deberíamos conocer por lo reveladores de las prácticas imperiales contra nuestros pueblos.

No nos sorprende la participación de la OEA como agencia de EEUU en los planes de intervención hacia los países del continente. Sin embargo, sí nos sorprende la manera grotesca mediante la cual se ha intentado activar la Carta Democrática en Venezuela. En primer lugar, por el hecho de que ha sido el propio secretario general de esta Organización quien haya hecho la solicitud, cuando lo que es de esperarse es que quien funja de secretario reciba las solicitudes y actúe como coordinador imparcial de los eventuales debates. En segundo lugar, por las características de los informes presentados por dicho secretario, el Sr. Luis Almagro.

Tanto el informe de mayo de 2016 como el reciente del 14 de marzo de 2017 carecen de toda rigurosidad. En este sentido, abundan afirmaciones imprecisas, con adjetivos indefinidos, basadas exclusivamente en opiniones, juicios y valoraciones de los factores políticos y empresariales que hacen oposición al Gobierno Nacional. En los casos en los que se muestran cifras, éstas son tomadas solo de estimaciones no oficiales, que son el resultado de ejercicios que, sin rigurosidad metodológica, tratan de mostrar las condiciones sociales y económicas en Venezuela.

En cuanto a las referencias, todas, sin excepción, son de medios de comunicación manifiestamente contrarios al Gobierno Nacional, poniendo en evidencia el sesgo de los documentos y la intención tendenciosa que subyace. Mucho menos se mencionan en el informe las iniciativas de las políticas adelantadas por el Gobierno venezolano para superar la emergencia económica y social que actualmente vive el pueblo venezolano.

A la ligera se parte de falsas premisas de las cuales se infiere y se sacan conclusiones. Los informes no ofrecen pruebas que demuestren la veracidad de las afirmaciones.
Informes con estas características deben ser de gran preocupación por parte de los Estados miembros de la OEA. La sola discusión de estos documentos en el seno de esta organización podría sentar un grave precedente en cuanto a las intenciones de intervención por parte del imperialismo norteamericano en los países soberanos del continente.

A continuación resaltamos las contradicciones que caracterizan el informe del Sr Luis Almagro, y develamos la manipulación de la información. Aclaramos que no desconocemos la difícil situación que actualmente atravesamos los venezolanos, sin embargo, resulta exagerado, por decir lo menos, calificarla de crisis humanitaria.

1. Se parte de la afirmación que Venezuela atraviesa una crisis humanitaria, lo cual justificaría la necesidad de ayuda e intervención internacional. Las crisis humanitarias son consecuencias de catástrofes naturales, guerras o desastres que, a su vez, impiden el buen desarrollo de la actividad económica. Al respecto, sería importante conocer cómo sustenta el Sr. Almagro la afirmación de que existe una crisis humanitaria en un país cuya actividad económica sigue mostrando niveles de producción superiores a los registrados durante los últimos 30 años.
A pesar de la caída del Producto Interno Bruto desde 2013 hasta la fecha, consecuencia de la disminución del precio del petróleo y de las agresiones económicas contra el pueblo venezolano, dichos niveles se ubican, en términos reales y per cápita, por encima de los históricos desde 1980. El PIB promedio desde 2013 hasta 2016 (considerando incluso una caída importante del PIB en 2016) se ubica 9% por encima del promedio desde 1980 hasta 2012 y 6% superior al compararlo con el promedio entre 1999 y 2012.

2. Con qué argumento podría explicar que existe una crisis humanitaria en un país que tiene niveles de desempleo de 7,6% para el primer semestre de 2016, según cifras oficiales. Con un porcentaje de informalidad del 37%.

3. Cómo entender una crisis humanitaria en alimentación con niveles de consumo de alimentos superiores a los mínimos establecidos por la FAO. Según cifras oficiales, si bien se ha registrado una disminución del consumo de alimentos desde el año 2012, también consecuencia de las agresiones económicas contra el pueblo venezolano, caracterizadas por la privación de alimentos por parte de las grandes corporaciones transnacionales, estos niveles se ubican por encima de las 2.720 kilocalorías diarias.

4. ¿Cómo entender una crisis humanitaria en salud, cuando los niveles de mortalidad por desnutrición siguen siendo, a pesar de las agresiones contra el pueblo, los más bajos históricamente?

5. ¿Manipula información el Sr. Almagro, cuando plantea que Venezuela tiene la tasa de mortalidad infantil más alta a nivel mundial? ¿Desconoce el Sr. Almagro que la tasa promedio de mortalidad de niños menores de 5 años en América Latina para el año 2015 era 19,7 por mil nacidos vivos registrados y Venezuela se ubicaba por debajo de dicho promedio?

6. En cuanto al desabastecimiento de alimentos, se preguntarán los Estados miembros de la OEA al leer el informe ¿Por qué escasean solo algunos alimentos, como por ejemplo, la leche en polvo, carne de res, margarina, azúcar, aceite de maíz, queso blanco duro, queso amarillo, arvejas, lentejas, caraotas, arroz, harina de trigo, avena, pan, pastas alimenticias, harina de maíz, café, mayonesa, compotas? ¿Se preguntarán además por qué durante estos últimos 4 años no han faltado las guayabas, los plátanos, la lechosa, la cebolla, los tomates, la lechuga, el pollo, los huevos, el pescado, la yuca, es decir, no han escaseado las verduras, hortalizas, carnes, frutas?

7. ¿Se percatarán los Estados miembros que los bienes que están escaseando cumplen con características muy particulares, cuya responsabilidad de producción, importación y distribución recae en las grandes corporaciones transnacionales de los alimentos, las cuales constituyen monopolios y concentran 80% de los mercados, y que además se trata de bienes fáciles de guardar, o acaparar, por un período largo, y cuya desviación a mercados ilegales y paralelos es menos costosa debido a que no requieren de cadena de frío?

8. Estará preparado el Sr. Almagro para responder a los Estados miembros, ¿por qué en el marco de esta supuesta situación de “crisis económica generalizada” los pequeños productores del campo, con poca capacidad financiera han logrado abastecer de hortalizas, frutas y verduras al pueblo venezolano, mientras que estas grandes corporaciones de los alimentos no han podido colocar los productos de manera regular y suficiente en los anaqueles a pesar de su músculo financiero?

9. ¿Cómo explicaría el hecho de que los bienes que están escaseando, tanto alimentos como productos de higiene personal no se encuentran en los anaqueles pero sí pueden ser comprados, aunque a precios mucho mayores en los mercados informales? ¿Quién los produjo o quién los importó? ¿Cómo explicará entonces la gran contradicción de empresas que anuncian públicamente la ampliación de su capacidad productiva o la no disminución de sus niveles de producción con la ausencia de los productos en los anaqueles?

10. ¿Qué responderá cuando los países miembros le pregunten qué está ocurriendo con los mecanismos de distribución en Venezuela que dificultan que los alimentos, los cuales están siendo producidos por las empresas, no están llegando de manera regular, oportuna y suficiente como ocurría antes de 2013? ¿Quiénes son los responsables de la distribución, las empresas privadas constituidas en pocos pero grandes oligopolios o el Estado?

11. ¿Está al tanto el Sr. Almagro de que en vísperas de los procesos electorales se acentúa la escasez de estos bienes, a pesar de haber sido producidos? Y por el contrario, inmediatamente después de los procesos electorales, estos productos, aunque también con dificultades, pueden ser consumidos por los venezolanos? ¿Se habrá paseado por la hipótesis de que exista alguna intencionalidad política en la privación de estos bienes tan sensibles para la población para, de esta manera, incidir sobre sus preferencias electorales?

12. ¿Se esconde información acerca de la creación de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción para garantizar la distribución de estos bienes, o de la Gran Misión Abastecimiento Soberano, para supervisar los anaqueles de distribución, como iniciativas del Gobierno Nacional para solucionar el problema de la alteración programada de los mecanismos de distribución de estos bienes?

13. En cuanto a la supuesta crisis humanitaria en salud, ¿Oculta información el Sr. Almagro al no incluir en el informe que los responsables de abastecer de medicamentos a los venezolanos son en 80% las 10 más grandes empresas farmacéuticas transnacionales, las cuales han recibido de parte del Gobierno Nacional, y a tipo de cambio preferencial, suficientes divisas para garantizar la importación y venta a precios subsidiados de estos medicamentos? ¿Manipula información al no mencionar que estas empresas recibieron en 2014, 2400 millones de dólares, lo que representa 309% más de divisas al compararlas con el año 2004, momento en el que no se registró escasez de medicamentos? ¿Conocerá que, a pesar de habérsele asignado mayor cantidad de divisas a la industria farmacéutica, éstas importaron, sin justificación, menos medicamentos?

14. ¿Sabrá el Sr. Almagro que en los informes anuales de los últimos 4 años, las principales empresas farmacéuticas que históricamente se han encargado del suministro de estos productos no reportan pérdidas operativas en Venezuela, incluso en algunos casos registran incrementos de ventas? ¿Será que los venezolanos estamos ante la presencia de un embargo comercial encubierto por parte de estas grandes transnacionales?

15. ¿Oculta información el Sr Almagro al afirmar que en Venezuela no se publican los datos de pobreza desde el año 2014 justificando de esa manera el uso de información no oficial, la cual, por lo demás se basa en ejercicios de estimaciones que carecen de rigurosidad metodológica y de representatividad de las muestras? Limitaciones manifestadas por los propios autores de tales estudios al afirmar que “hicieron una estimación propia de la canasta alimentaria optando por “consultar a estimadores del país” y bajo la lógica del consenso, terminaron asumiendo una «inflación promedio estimada».

16. ¿Conocerá el secretario general de la OEA que aunque la pobreza medida por niveles de ingreso ha registrado un aumento los últimos años, consecuencia de la inflación inducida, ésta ha podido ser relativamente contenida mediante las políticas de protección del empleo y del salario real a través de ajustes de sueldos, control de precios y subsidios de los bienes esenciales, así como el fortalecimiento de los programas sociales?

17. ¿Descontextualiza la información de la reducción de la producción de petróleo en Venezuela, al no mencionar que la política de los países OPEP y no OPEP ha sido justamente la reducción de las cuotas de producción para estabilizar los precios internacionales de este bien? ¿Oculta información o desconoce que a pesar de las agresiones económicas durante los últimos años, y a pesar de la caída de los precios del petróleo, el PIB público ha registrado crecimientos interanuales?

18. ¿Sabrá que la inflación en Venezuela, al igual que en la mayoría de los países de América Latina, está determinada por el valor de la moneda, y sabrá que el tipo de cambio sirve de referencia para marcar los precios internos debido a la alta dependencia de las importaciones, las cuales son realizadas por las grandes corporaciones monopólicas con poder de fijar precios? Sabrá además que en Venezuela, desde el 2012, ha sido manipulado, a través de portales web, el valor de la moneda induciendo de esta manera la inflación. ¿Cómo explica entonces que en estos portales aumente y disminuya desproporcionadamente el tipo de cambio en el mercado ilegal sin guardar ninguna correspondencia con variables económicas? ¿Estará consciente el Sr. Almagro que el informe por él presentado solicitando la activación de la Carta Democrática en Venezuela, constituye una agresión más contra nuestro pueblo?

Pasqualina Curcio Curcio

Fuente: https://www.ensartaos.com.ve/es/2017/03/24/el-informe-de-almagro-contra-el-pueblo-de-venezuela